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Valorización de corchos en una bodega vinícola

Categoría: Madera

Subcategorría: Madera

Ubicación: Internacional

La empresa Masía Vallformosa se dedica a la elaboración y comercialización de vinos y cavas y se ha comprometido a recoger y almacenar los residuos de los tapones de corcho que se generan internamente en sus instalaciones en el proceso de taponado de las botellas, en las líneas de tiraje de cavas y en la apertura de botellas en sus salas de cata y comedores. Las propiedades fisicoquímicas del corcho ayudan al proceso de vinificación de manera decisiva por ello el tapón de corcho, como producto natural, biodegradable, con garantía alimentaria y de trazabilidad, es de vital importancia en el sector de la elaboración de vinos y cavas. Actualmente la producción anual mundial de tapones de corcho se estima en unos 14.000 millones de unidades.

A partir de un acuerdo firmado con la empresa Cork 2000- la empresa receptora del residuo- el corcho rechazado se incorpora a un nuevo proceso productivo. La recogida de los tapones se hace a través de contenedores de 200 litros de capacidad repartidos por todas las instalaciones de la empresa Masía Valformosa donde se puedan generar restos de tapones de corcho (líneas de embotellamiento de vino, líneas de tiraje de cava, salas de cata, etc.). Una vez llenos estos contenedores se vacían en un cubicontenedor de cartón de 1 m3 de capacidad, que son los que recoge y gestiona la empresa Cork 2000. El reciclado de este residuo consiste en mezclar el tapón de corcho residual con el granulado de corcho comprado, para posteriormente incorporarle colas y aditivos y entrar en la fase de prensado para realizar los diferentes productos acabados, tales como aislamientos para la construcción, aplicaciones y laminados industriales, artículos para bricolaje, escolares y de papelería, parqué y revestimientos.

Este proceso es beneficioso para el medio ambiente ya que el tapón de corcho presenta un balance total de CO2 negativo en relación a los demás materiales como el plástico y el aluminio. Además la gestión de este subproducto implica beneficios económicos: al minimizar la cantidad de residuos enviados a los vertederos se ahorra el coste de entrada a los mismos y también se reduce el coste de consumo de una materia prima.